Jóvenes discapacitados: más del 60% están sin empleo

Según el Informe Olivenza – un documento elaborado por el Observatorio Estatal de la Discapacidad y promovido por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e igualdad – más del 60% de los jóvenes con una discapacidad se encuentran en el paro, aunque en la franja más joven – entre los 16 y los 24 años, la tasa de desempleo aún es mayor, superando el 70%.

El Informe Olivenza también señala una tendencia creciente a la temporalidad en el mercado laboral. En 2016 se realizaron 268.160 contratos a personas con discapacidad, pero sólo 126.225 accedieron al mercado laboral. En otras palabras, cada persona fue contratada una media de 2,12 veces. Las tasas mayores de desempleo se registraron en Madrid y Euskadi, y las más bajas en Galicia y Extremadura.

Por otra parte, otros estudios anteriores, como el realizado conjuntamente por la Fundación Atresmedia y la Fundación Ranstad, confirman que los jóvenes con discapacidad menores de 30 años, a pesar de acreditar una alta cualificación, reciben salarios más bajos y presentan una mayor inestabilidad laboral

Ante esta alarmante situación la mejora de las condiciones laborales de los jóvenes con discapacidad debe convertirse en un objetivo fundamental para las empresas y las instituciones públicas de nuestro país.

Dificultades a las que se enfrentan los jóvenes con discapacidad para encontrar empleo

Según la Encuesta de Integración Social y Salud (2012), en España existen 398.773 personas de entre 15 y 30 años que han declarado tener alguna discapacidad. Destaca el peso de las mujeres, que constituyen el 54% del total. Al considerar el tipo de discapacidad, los jóvenes señalan como principales limitaciones aquellas asociadas a salir de casa (59%), la actividades de ocio (55%), y el acceso a un empleo adecuado (33%). En estos casos citados, las mujeres con discapacidad afirman encontrarse con mayores limitaciones que los hombres. Sin embargo, a la hora de acceder a un empleo son los hombres los que afirman encontrarse con mayores dificultades (56% de los hombres frente al 44% de las mujeres).

Es evidente que los jóvenes con discapacidad constituyen un colectivo social muy vulnerable, y deben enfrentarse cada día a barreras y obstáculos que les dificultan su acceso al empleo, a la vivienda y a la independencia económica. Según el EFD (European Disability Forum), los jóvenes con discapacidad presentan un conjunto de necesidades distintas con respecto al resto de colectivos que forman el ámbito de la discapacidad. Por esa razón se hacen necesarias políticas y acciones específicas que permitan la integración de los jóvenes con discapacidad a los procesos de selección de las empresas para su plena inclusión en el mercado de trabajo.

Para lograr este objetivo es necesario afrontar importantes desafíos, como una simplificación de la actual legislación, con un sistema administrativo exageradamente burocrático, y la falta de accesibilidad que dificulta la movilidad de las personas con discapacidad física. También es necesario que los responsables de la contratación de profesionales dentro de las empresas valoren el talento y la capacidad de trabajo de las personas con discapacidad, así como su contribución a crear buen ambiente y ofrecer modelos de referencia positivos, superando los prejuicios y venciendo los estereotipos. Sólo si se normaliza la discapacidad, se sensibiliza a la sociedad y se destinan los recursos necesarios, será posible aumentar el número de jóvenes con discapacidad que son contratados por las empresas.

El proceso de selección de jóvenes con discapacidad, el momento clave para su integración en el mercado laboral 

Según el estudio de la Fundación Atresmedia y la Fundación Ranstad, en el 54% de los casos las empresas afirman que resulta mucho más complicado encontrar a una persona con discapacidad adecuada para los puestos que ofrecen, que integrarla en sus plantillas. Parece evidente que la barrera principal para la contratación de jóvenes con discapacidad reside en el proceso de selección. Una vez elegidos los profesionales con discapacidad adecuados para el puesto de trabajo, la mayoría de las empresas afirman que no encuentran dificultades para su adaptación al ritmo de las actividades requeridas y que los candidatos seleccionados cumplen eficazmente con las tareas encomendadas. En este punto es importante destacar la necesidad de la labor que ejercen los Centros Especiales de Empleo como facilitadores del proceso de selección, ayudando a las empresas a encontrar los candidatos más adecuados para cada puesto de trabajo.

Vivva es un Centro Especial de Empleo que ayuda a las empresas a seleccionar y contratar personas con discapacidad, a través de una amplia gama de servicios que cubren desde el proceso de selección hasta la contratación final. Vivva cuenta con una extensa Base de Datos que posee una gran cantidad de perfiles de profesionales con discapacidad, incluyendo a muchos profesionales menores de 30 años. 

Si estás pensando en contratar profesionales con discapacidad para tu empresa, ponte en contacto con nosotros y te asesoramos sin ningún compromiso.

Juan Lozano
Convencido de que el único modelo posible de colaboración en nuestra sociedad es aquel que busca un equilibrio para que todas las personas cubran sus propias necesidades, en contra del modelo de la competencia y la obsesión por ganar dinero sin importar cómo se gana. En el año 2007 fundó junto con otros amigos y empresarios el Centro Especial de Empleo Vivva.

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