El verano transforma el ritmo de muchas empresas. Las vacaciones de las plantillas, el aumento de la actividad turística y comercial o las campañas estivales hacen que numerosas organizaciones necesiten incorporar personal durante unas semanas o meses.
Estas contrataciones temporales suelen plantearse como una solución para cubrir una necesidad puntual. Sin embargo, también pueden convertirse en una oportunidad para avanzar hacia un modelo de empleo más inclusivo. Incorporar a una persona con discapacidad para reforzar un equipo durante el verano permite responder a una necesidad real de la empresa y, al mismo tiempo, abrir una puerta de acceso al mercado laboral.

Campañas estivales: cuando hace falta reforzar la plantilla
Determinados sectores experimentan durante el verano un incremento de su actividad. Hostelería, comercio, logística, atención al cliente, servicios auxiliares o turismo son algunos ejemplos de ámbitos en los que puede ser necesario ampliar temporalmente los equipos.
Las campañas estivales requieren capacidad de respuesta. La empresa necesita encontrar profesionales que puedan incorporarse en un plazo reducido, adaptarse al puesto y contribuir al funcionamiento del equipo desde el primer momento.
En este contexto, apostar por la inclusión no tiene por qué suponer una dificultad añadida. Al contrario, puede ampliar el acceso a talento y permitir que la empresa conozca las capacidades profesionales de personas con discapacidad en un entorno laboral real.
Además, una primera experiencia temporal puede ser el comienzo de una relación laboral más estable. Una contratación vinculada a una campaña de verano permite tanto a la empresa como a la persona trabajadora conocerse, comprobar que existe un buen encaje y detectar posibles oportunidades futuras.
Sustituciones por vacaciones: una necesidad que también puede ser inclusiva
El verano no solo genera nuevos puestos de trabajo. También obliga a muchas empresas a organizar sustituciones para cubrir las vacaciones de sus empleados.
Aunque la contratación temporal suele presentar menos ventajas para las empresas si su duración en menor de 6 meses, es importante destacar que sí computa el importe de la contratación para el cumplimiento de la LGD (Ley General de Discapacidad).
Cuando una persona se ausenta durante varias semanas, mantener la actividad puede requerir incorporar a un profesional temporal. Estas sustituciones son una buena ocasión para introducir la diversidad en los equipos y avanzar en las políticas de inclusión laboral.
La clave está en no considerar la contratación de personas con discapacidad únicamente como una cuestión vinculada a determinados puestos o a contratos de larga duración. Las oportunidades temporales también pueden ser espacios adecuados para demostrar capacidades, adquirir experiencia y desarrollar nuevas competencias.
Para la persona contratada, además, una sustitución puede representar una vía para incorporarse al mercado laboral, ampliar su experiencia profesional y mejorar sus posibilidades de acceder posteriormente a nuevas oportunidades.

¿Por qué contratar a través de un Centro Especial de Empleo?
Para muchas empresas, una de las principales dificultades a la hora de incorporar talento diverso es saber dónde encontrar candidatos y cómo abordar correctamente el proceso de selección.
Contar con un Centro Especial de Empleo puede facilitar considerablemente este proceso. Este tipo de entidades están especializadas en la integración laboral de personas con discapacidad y pueden actuar como un aliado para las empresas que quieren incorporar perfiles diversos a sus equipos.
Ventajas de contar con un Centro Especial de Empleo
Entre sus ventajas se encuentra la posibilidad de acceder a profesionales que se ajusten a las necesidades concretas de cada puesto, recibir apoyo durante el proceso de incorporación y contar con un interlocutor especializado en empleo inclusivo.
Además, trabajar con un Centro Especial de Empleo permite que la empresa no tenga que abordar la inclusión desde cero. Puede recibir asesoramiento para identificar puestos adecuados, definir perfiles y facilitar la adaptación necesaria para que la incorporación se produzca con garantías.
En el caso de Vivva Centro Especial de Empleo, este acompañamiento permite conectar las necesidades de las empresas con las capacidades profesionales de personas con discapacidad, favoreciendo incorporaciones que aporten valor a ambas partes.

Una contratación temporal también puede generar un impacto duradero
El carácter temporal de un contrato no significa que su impacto tenga que serlo. Una campaña de verano puede convertirse en una primera experiencia profesional, en una oportunidad para demostrar capacidades o incluso en el inicio de una relación laboral más prolongada.
Para las empresas, además, supone una forma práctica de avanzar en diversidad e inclusión mientras responden a una necesidad concreta de su actividad.
Por eso, cuando llega el momento de planificar las campañas estivales o las sustituciones por vacaciones, merece la pena ampliar la mirada. Cada incorporación temporal puede ser también una oportunidad para construir equipos más diversos, eliminar barreras y favorecer el acceso al empleo de las personas con discapacidad.
La inclusión laboral no tiene por qué esperar a una gran transformación. A veces comienza con una vacante concreta, una necesidad puntual y la decisión de abrir esa oportunidad a todo el talento disponible.

